El Faro gradúa a Jaime Abello, el "primer estudiante" de la FNPI
María Luz Nóchez
Publicado el 20 de Mayo de 2013
Hace 19 años, Gabriel García Márquez confió a Jaime Abello Banfi su preocupación por la formación de la nueva generación de periodistas, inquietudes que Abello transformó en ideas y un plan que pronto se materializaron en la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, la FNPI. El Faro rindió un homenaje inédito, durante El Foro Centroamericano de Periodismo 2013, a su visión al frente de la institución que ha ocasionado un parteaguas en la forma de hacer periodismo en Latinoamérica.

El viernes 17 de mayo, en el marco del Foro Centroamericano de Periodismo 2013, El Faro realizó un homenaje al colombiano Jaime Abello Banfi, director y fundador de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, la FNPI, por su visión frente del equipo de la Fundación que ha ayudado decididamente al desarrollo del periodismo en la región. 

 Jaime Abell o, director de la FNPI, muestra 'Los olvidados', un óleo original del pintor salvadoreño Óscar Soles, que fue la presea del recocimiento por parte de El Foro Centroamericano de Periodismo 2013 y El Faro. 
Jaime Abell o, director de la FNPI, muestra 'Los olvidados', un óleo original del pintor salvadoreño Óscar Soles, que fue la presea del recocimiento por parte de El Foro Centroamericano de Periodismo 2013 y El Faro. 

La travesía de Abello con el periodismo comprometido comenzó, como un cuento de realismo mágico, de forma inesperada una tarde de octubre de 1994, cuando Gabriel García Márquez decidió que él era el indicado para echar a andar una nueva plataforma que liderara el proceso de cambio en el oficio periodístico. Hasta el día de esa llamada sorpresa, el ahora director de la FNPI se desempeñaba como director-gerente de Telecaribe, canal público de televisión regional del Caribe colombiano, respaldado por una larga trayectoria en la industria de los medios de comunicación.

“Me siento como el primer alumno de esta Fundación, y con este homenaje siento que me graduaron”, expresó conmovido frente a un foro que incluía a maestros, alumnos y colaboradores del proyecto de excelencia y de formación a periodistas, que ha contribuido a lograr sociedades mejor informadas en los países iberoamericanos y del Caribe.

Casi 20 años han pasado desde que se impartió el primer taller en la sede de la FNPI en la calle San Juan de Dios en Cartagena de Indias, punto inaugural que protagonizó la legendaria cronista mexicana Alma Guillermo Prieto con apenas 10 participantes. Desde entonces, se han impartido 360 talleres de formación en distintas disciplinas, en el que un plantel, en constante crecimiento, de 30 maestros se han dirigido a 8,800 periodistas, 147 de ellos de origen salvadoreño.

La semblanza del homenajeado estuvo a cargo del periodista estadounidense y maestro de la Fundación Jon Lee Anderson, quien agradeció a Abello por hacerlo parte de la “mafia genial” que comprende la Fundación. “Se ha creado un canon y una escuela a la cual todos los periodistas con cierta inspiración buscan pasar. Gabo debe estar muy feliz y orgulloso del legado que ha creado, que se debe en gran medida a Jaime”.

La visión estratégica del director ha permitido construir a través de la FNPI la espina dorsal del buen periodismo en Latinoamérica por medio de talleres, charlas en la web, encuentros internacionales de periodismo y el galardón más importante de iberoamérica que busca estimular el trabajo periodístico de calidad.

Parte de los retos de Abello ha sido hacer del buen periodismo objeto del apoyo de corporaciones empresariales y organismos estatales y multilaterales con el permanente cuidado de que no se rebasen los límites éticos ni se impongan agendas. Así, la FNPI ha encontrado socios estratégicos para ampliar su radio de acción y consolidarse como uno de los centros de periodistas más activos del mundo. En El Salvador, por muchos años estableció esa alianza con la Fundación Empresarial para la Acción Social (Fundemas) presidida entonces por Roberto Murray Meza: “Me impresionó tanto el trabajo de la Fundación que fui a Cartagena, Colombia, a conocer las posibilidades de estrechar y prolongar nuestra colaboración", explica el empresario. "Con su amabilidad característica, en un par de días de trabajo estructuramos con Jaime un programa de capacitaciones, conferencias, becas y seminarios, que posteriormente se puso al servicio de periodistas salvadoreños. Y por varios años becamos a un sustancial número de periodistas para que asistieran a los programas de la Fundación en Cartagena y en otros países de Hispanoamérica”, detalla Murray Meza, mientras Abello da la primicia del inicio de una nueva etapa de colaboración en esta relación.

Respecto al impacto que ha tenido la Fundación en el periodismo, Mario Jursich, editor de la revista colombiana El Malpensante explica que se ha implementado una perspectiva diferente bajo la filosofía de la cheveridad: “muy exigente, poco académica e informal. Una combinación muy interesante entre el estudio y la fiesta”. Y es que como lo explicó el mismo Abello en su discurso, fue prácticamente un mandato de 'Gabo' que los talleres, además de útiles, fueran divertidos.

“El espíritu de Gabriel García Márquez y la dirección han soltado esencias que ilumina el mejor periodismo en América Latina”, añade Gumersindo Lafuente, periodista español y maestro de la Fundación, para explicar que es notable la incidencia que ha tenido la formación que ofrece la institución en el desarrollo de los mejores proyectos latinoamericanos de periodismo, sobre todo, independientes.

Por más de 18 años, la Fundación ha trabajado conforme a las exigencias que tanto la cobertura periodística como los avances tecnológicos requieren, y las han organizado en cuatro líneas de preocupación: la narrativa, un programa de ética y sostenibilidad en los medios, la investigación y la cobertura de temas claves en América Latina, entre ellos periodismo cultural, seguridad y narcotráfico, y la innovación en medios digitales. "Creamos espacios para cultivar los ideales de nuestro periodismo", recalcó Abello para explicar la misión de la Fundación a la que asegura le ha dedicado los mejores años de su vida.

El Faro ha sido uno de los medios beneficiados con el abanico de oportunidades de crecimiento periodístico que ofrece la FNPI, ya que el 80% de la redacción actual ha participado de sus talleres y actividades. Óscar Martínez, periodista de El Faro, resume las razones del homenaje que El Foro Centroamericano de Periodismo 2013 otorga a Jaime Abello, a quien reconoce como el gran capitán de la comunidad de reporteros “a quienes nos presentaron lo más apasionante de esta labor, y que nos ha permitido conocer a las grandes personalidades del periodismo”.

Como presea, Carlos Dada y Jorge Simán le entregaron a nombre de la redacción de El Faro "Los olvidados", un óleo original del artista salvadoreño Óscar Soles. Emocionado por el gesto, Abello dijo sentir, con este acto, el verdadero peso del significado de la palabra honor por el homenaje que coincide con el 15° aniversario del periódico del que expresó sentirse deslumbrado "por su pasión por el brillo y la democracia". 

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